Esta web es sólo para mayores de 18 años. Además, esta web utiliza cookies para datos estadísticos. Más info. Aceptar
Si continúa navegando significará que acepta el uso de cookies para esta web y que es mayor de 18 años.

USA/CANADA TAROT TOLL FREE: 1-877-707-0462 ESPAÑA: 806 585 753 (+34) 96 096 23 17 Videntes Buenas - Tarot Telefónico de calidad

¿Es posible cambiar nuestro destino?

Visitas 301 Comentarios 0 Publicado el 12/11/2016 por CrisR
 
Categoría: Espiritual - Etiquetas:
 
Muchos aseguran que nuestro destino se define por una noción estática, marcada e irreversible en la vida, que somos seres destinados a cierta persona, lugar e incluso a vivir a uno u otro hecho.  Algunos llegan a creer que el futuro está pre-establecido, sin embargo, sería bueno preguntarnos si es posible cambiar nuestro destino.
Para dar respuesta a esta pregunta, existen muchos puntos de vista. Para aquellos creyentes del destino, este concepto va ligado a la casualidad, marcas o señales que van apareciendo en nuestro camino.  Pero entonces surge la siguiente duda: ¿estaremos eternamente amarrados a señales? O ¿somos libres de cambiar y escoger nuestro camino en la vida? Para aquellos, que viven la vida sin creer en el destino, apuestan tal vez a la suerte o simplemente a las casualidades de lo que nos pasa.

Entonces, ¿Es la suerte? ¿O cosas del destino?


Entendemos por suerte todos aquellos hechos que nos han ocurrido como resultado de un suceso poco factible, en su mayoría positivos, pero también negativos.  Sin embargo, todas las decisiones que tomamos en el día a día van construyendo lo que entendemos por nuestro “destino”.

Si hoy, decidimos no ir al trabajo porque nos dio pereza levantarnos temprano, entonces es posible que tengamos una amonestación al día siguiente por nuestro jefe.  Ahora, si decidimos cambiar de actitud, levantarnos temprano, esforzarnos en nuestro trabajo y destacarnos en todo lo que hacemos, no será, debido a la buena suerte que logremos cambiar de manera positiva nuestro salario u obtener algún tipo de reconocimiento adicional de parte de nuestro superior después de tanto esfuerzo y dedicación.

Es decir, con esto podemos comprender que el destino no va ligado a la suerte, mucho menos a la casualidad, pues el futuro sólo lo podemos cambiarlo en función de una acción y una reacción, o bien una causa – consecuencia.

Entonces, no podríamos usar de pretexto la “buena” o “mala” suerte o “cosas del destino” como excusa, porque muchas veces  nuestro futuro inmediato resulta de lo que escogemos y de allí que el camino de la vida tenga menos o más obstáculos y nos lleve a la dirección deseada, es decir a nuestros éxitos o fracasos.

¿Casualidad o causalidad?

Estos son dos términos ambiguos el cual muchos utilizan para decretar su destino.  La “casualidad” se refiere en términos matemáticos a las probabilidades de que un evento sea posible: el azar como un suceso poco asequible pero factible.
El azar, o llamada casualidad, tienen un rol en la vida, son simples estadísticas.  Sin embargo, que un evento sea posible se escapa de nuestras manos.  Por ejemplo, cuando una persona está verdaderamente lista para enfrentar un reto, como correr una maratón de larga distancia, entonces el uso de amuletos para la buena suerte pierde peso en la balanza frente a la determinación, confianza, motivación e incluso talento que se adquirió para lograr la meta de llevar a cabo la carrera.  Podemos decir con este ejemplo que la fortuna llega a quien trabaja por ella y decide cambiar a su favor, y no el que llega a la meta porque así el destino lo marcó.

Entonces, no podríamos usar de pretexto la “buena” o “mala” suerte o “cosas del destino” como excusa, porque muchas veces  nuestro futuro inmediato resulta de lo que escogemos y de allí que el camino de la vida tenga menos o más obstáculos y nos lleve a la dirección deseada, es decir a nuestros éxitos o fracasos.

Por otra parte, “causalidad” deriva en que toda acción tiene una razón, es decir, para que un hecho ocurra es necesario que exista un precedente, un motivo, una causa.
Todas las decisiones que tomamos en nuestro día a día serán posibles, pero tienen también un motivo o una inspiración personal para su elección, por ende tendrán siempre una consecuencia.

Cambiar el destino y tomar la mejor decisión


Si somos capaces de escoger la mejor decisión, entonces es cierto que nuestro destino lo podemos cambiar a nuestra conveniencia, creyendo siempre en la libertad de pensamiento y el libre albedrío.  Esta ideología se aventaja de cuando se cree que ya todo está escrito en nuestro destino y nada se puede cambiar.  Debemos estar claros que el secreto de un destino próspero y feliz es sentirse a gusto con las decisiones que se toman en la vida, pensando siempre en los efectos.
​Como bien dice el filósofo alemán, Arthur Schopenhauer, "El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros los que las jugamos." Y es así, pues  tú eres la dueña del juego, la protagonista, entonces, sólo tú tienes la libertad de elegir y decidir que baraja tirar, con qué y para qué fin, siendo siempre el objetivo ganar en el gran juego de la vida.

Una acertada decisión sobre las acciones a tomar será siempre la que salga de la cabeza (premeditación) y del corazón (sentimiento), y que si bien puede ser influenciada por terceros siempre debemos considerar la que mejor venga para causar bien tanto a ti como tu entorno.  Esto es el bien llamado ganar- ganar.

El destino conducido por el poder del consejo espiritual

Ocurre a veces que cuando nos encontramos en medio de un problema, nos lleva tiempo tomar la decisión más acertada para seguir, o simplemente no hacer nada al respecto.  En estos casos nunca está de más pedir ayuda a un tercero: alguien en quien entregar nuestros más íntimos pensamientos, una persona que te ayude a esclarecer el presente y tomar la decisión para el porvenir.
Las consejeras espirituales son individuos que poseen un don enigmático para divisar hechos del pasado, el presente y el futuro.  Ellos fundamentan sus consejos y premoniciones en base a estudios psico-astrológicos, las cuales tienen la potestad de ayudarnos a conducir las energías del aura hacia nuestro objetivo y así cumplir las metas trazadas en la vida.

El hecho de consultar un consejero espiritual no significa que nos amarran a un destino sin cambio alguno.  Al contrario, nos puede ayudar a tomar las mejores decisiones, cambiar si es necesario y facilitarnos la visualización de los obstáculos que se interpondrán en nuestro camino, haciendo posible cambiar el destino siempre a nuestro favor.

Así como el destino nos trae caminos con obstáculos, debemos enfocarlos en que es tan solo una preparación para los grandes misterios y muchas maravillas que están por venir.  Sin embargo, debemos tener claro que el futuro es un concepto dinámico y en constante evolución, por lo que siempre seremos capaces de cambiar nuestro destino y hacer posible todo lo que nos proponemos, trabajando fuerte en ello.

¿ Y tú, que piensas , cambiarias tu destino?


​CrisR.


Artículos relacionados:

Videntes que aciertan el futuro: precognición

Anuncios destacados

Deja un comentario

Comentarios destacados:

Maria 11/02/2017 12:00:00

Mi opinión particular es........ Qué toda Acción que tomamos..... tiene una Reacción. .... y está Reacción tiene una Repercusión. ..... Buena... ó.... Mala. ... dependerá de la Acción que hayamos tomado. ...... Saludos. .....